Los textiles médicos, que incluyen equipos de protección personal (EPP) como batas, delantales y mascarillas, así como materiales de esterilización, son una fuente significativa de residuos plásticos en el sector de la salud.
¿Cómo pueden las instituciones de salud identificar los textiles de un solo uso que pueden reemplazarse por alternativas reutilizables? Esa fue una de las preguntas que impulsó la La revolución de los textiles reutilizables, un proyecto de dos años que llevó adelante Salud sin Daño en colaboración con el Norwegian Retailers' Environment Fund (NREF, por sus siglas en inglés).
Como parte de esta iniciativa, Salud sin Daño desarrolló un curso virtual gratuito y la Herramienta de textiles médicos con el fin de ayudar a las instituciones de salud a identificar oportunidades para realizar la transición de los textiles de un solo uso a alternativas reutilizables.
Cuatro hospitales piloto, todos miembros de la Red Global de Hospitales Verdes y Saludables, aplicaron estos enfoques en distintos entornos de atención médica.
Sus experiencias fueron documentadas en un nuevo reporte técnico. Ellas demuestran que las alternativas reutilizables pueden mantener altos estándares de desempeño clínico al tiempo que reducen costos, fortalecen la resiliencia de la cadena de suministro y disminuyen la generación de residuos en establecimientos de salud. Asimismo, demuestran cómo el intercambio de experiencias prácticas a través de la Red Global puede ayudar a otras instituciones de salud a acelerar su propia transición.
Lección 1: Los datos son el primer paso para identificar las oportunidades principales
En Colombia, la Fundación Santa Fe de Bogotá comenzó por medir su huella ambiental y analizar los residuos generados en sus quirófanos, lo que le permitió identificar los textiles médicos descartables como un área de acción prioritaria.
A través de un trabajo conjunto entre las áreas de gestión ambiental, compras, esterilización y salud ocupacional, el hospital utilizó la Herramienta de textiles médicos para evaluar alternativas reutilizables para batas y campos quirúrgicos. La evaluación identificó un ahorro potencial de más de 130.000 dólares estadounidenses por año a partir de una reducción del 30% en el costo por uso, además de fortalecer la colaboración entre departamentos e integrar la sostenibilidad de manera más profunda en la toma de decisiones clínicas.
Lección 2: Construir un sentido de pertenencia multidisciplinario desde el principio
En Brasil, el Centro de Estudios e Investigaciones Dr. João Amorim (Centro de Estudos e Pesquisas Dr. João Amorim, CEJAM) convirtió la transición hacia textiles reutilizables en un esfuerzo de toda la organización, que involucró a 31 profesionales de las áreas de compras, enfermería, central de esterilización, lavandería, prevención de infecciones y servicios ambientales, entre otras.
Evaluaron criterios ambientales, económicos, sociales y de bioseguridad de manera conjunta para identificar cuatro productos prioritarios de reemplazo, que representaban el 62% de los residuos plásticos relacionados con textiles descartables. Para finales de 2026, el CEJAM espera evitar más de 69.000 kilogramos de residuos mediante el uso de alternativas reutilizables, al tiempo que fortalece la colaboración y el compromiso compartido en toda la organización.
Lección 3: Invertir en las personas, no sólo en los productos
A partir de las lecciones aprendidas durante la pandemia de COVID-19, el Hospital Saint Paul de Iloílo, en Filipinas, combinó la evaluación técnica con la educación y la participación del personal para ampliar el uso de textiles reutilizables.
Al invertir en comunicación, talleres y capacitación, el hospital generó confianza en las alternativas reutilizables, logrando reemplazar un 90% de las batas quirúrgicas y el 100% de los gorros quirúrgicos utilizados en la institución. Tan solo en 2025, la iniciativa redujo los residuos generados en un 67% y disminuyó los costos de compra de estos productos en un 45%.
Lección 4: Transformar los desafíos en innovación a largo plazo
En el Reino Unido, la transición del Hospital Great Ormond Street hacia los textiles reutilizables comenzó durante la pandemia de COVID-19, cuando la escasez mundial de EPP descartables amenazó la continuidad de los servicios quirúrgicos.
Al adoptar rápidamente batas reutilizables, este hospital logró mantener ininterrumpida la atención médica de pacientes, al tiempo que alcanzó un ahorro del 20% en costos en comparación con las alternativas descartables. Con base en esa experiencia, el hospital ahora está expandiendo las soluciones reutilizables a otros productos, como manteles y sábanas quirúrgicas. Además, utilizan la Herramienta para textiles médicos para respaldar la toma de decisiones basada en la evidencia.
Aprender en conjunto para acelerar el cambio
No existe un único camino para reducir los textiles de un solo uso. Algunas instituciones comienzan con datos; otras, con colaboración multidisciplinaria, participación del personal o por necesidad operativa. Juntas, estas experiencias demuestran que los textiles reutilizables pueden reducir los residuos y los costos, fortalecer la resiliencia del suministro y respaldar una atención médica de alta calidad.
Al compartir experiencias prácticas y lecciones aprendidas en toda la Red Global de Hospitales Verdes y Saludables, sus miembros se ayudan mutuamente a acelerar la transición hacia sistemas de salud más sostenibles que protejan la salud mediante el cuidado del planeta.