Desde incendios forestales hasta inundaciones y olas de calor extremo, las comunidades de todo el mundo se enfrentan a las consecuencias del cambio climático. Al mismo tiempo, la contaminación por plásticos se acelera y afecta tanto a los ecosistemas como a las poblaciones.
Para las instituciones de salud de todo el mundo, estas no son amenazas lejanas: son emergencias operativas y de salud pública que ya están afectando la prestación de servicios médicos, la infraestructura, las cadenas de suministro y, fundamentalmente, la salud de la población. Los fenómenos climáticos y meteorológicos, los brotes de enfermedades, la mala calidad del aire y la contaminación intensifican la presión que soporta el sector de la salud en todos los rincones del planeta.
Los sistemas de salud pueden —y deben— convertirse en parte de la solución. Al transformar la forma en que se prestan los servicios de salud, la manera en que se utilizan los recursos y el modo en que las instituciones se preparan para un mundo en constante cambio, el sector puede contribuir a construir un futuro más saludable y resiliente para las personas y el planeta.
La Hoja de ruta de la Red Global presenta la visión de esta transformación y el camino al que la red puede comprometerse a recorrer en conjunto para lograrla.
Comprometernos y transformar, juntos.
Áreas de acción
La Hoja de ruta de la Red Global se centra en cuatro áreas de acción en las que los establecimientos de salud pueden construir resiliencia climática y disminuir los plásticos evitables y proteger a las personas y al planeta de la manera más eficaz.