Durante décadas, la contaminación por plásticos se consideró principalmente un desafío ambiental. Las imágenes de océanos contaminados, rellenos sanitarios desbordados y fauna afectada por los residuos plásticos han marcado la conversación global.
Hoy, la evidencia científica está transformando esa comprensión. Cada vez hay mayor consenso en que la contaminación por plásticos representa una emergencia para la salud pública, situándola en el centro de la agenda de sostenibilidad del sector salud. Su presencia ya no es un riesgo lejano o hipotético: es una realidad documentada por la ciencia.
Los plásticos ya han sido detectados en la sangre, los pulmones, el hígado, la placenta, la leche materna, el tejido cardíaco e incluso en el cerebro de los seres humanos. Además, se estima que cada persona ingiere decenas de miles de partículas de plástico al año a través de los alimentos y el agua potable. Al mismo tiempo, los productos de uso cotidiano nos exponen a miles de sustancias químicas presentes en los plásticos, algunas de las cuales pueden alterar el sistema hormonal, dañar órganos y aumentar el riesgo de enfermedades. Consulte la infografía “El plástico en números”.
La contaminación por plásticos está presente en todas partes, y los hospitales y centros de salud no son la excepción. Desde dispositivos médicos hasta productos de un solo uso, los plásticos forman parte de la atención sanitaria. Como resultado, el sector salud genera millones de toneladas de residuos plásticos cada año, lo que lo convierte en un actor clave para impulsar la transición hacia soluciones más seguras y sostenibles.
En toda nuestra Red Global de Hospitales Verdes y Saludables, las instituciones miembro ya están liderando esta transición. Al reducir plásticos evitables, adoptar alternativas más seguras, fortalecer las compras sostenibles y compartir soluciones prácticas, están demostrando que es posible lograr cambios significativos y escalarlos.
Mientras la Red Global se prepara para su próxima etapa, abordar la crisis climática y la contaminación por plásticos sigue siendo un eje central de nuestra misión compartida. La evidencia es contundente: la contaminación por plásticos es un problema de salud pública. Es momento de que el sector salud lidere la transición hacia un futuro más saludable para las personas y el planeta.
Acceda a la infografía aquí.